Chimeneas Falsas

Una chimenea falsa es aquella que no funciona por combustión de madera y que, por ende, no genera una llama real. Por lo general, una chimenea con estas características se vale de la tecnología disponible para generaR una imagen que emule las llamas ardiendo.

La tecnología usada puede ser variable, las primeras chimeneas usaban un monitor en donde se reproducía algo parecido a un vídeo de llamas ardiendo. En la actualidad, el uso de la tecnología LED ha mejorado la experiencia, haciendo que las llamas sean, más bien, un juego de luces que, en conjunto, recuerdan a la llama original. La gran diferencia entre una llama generada por LED y una llama verdadera, además de lo evidente, es que existe la posibilidad de cambiar su color e intensidad, lo que puede ser más interesante a la hora de decorar un espacio.

Por qué existen las chimeneas falsas

La aparición de esta opción está estrechamente relacionada con las nuevas necesidades de confort y practicidad de la sociedad en la que vivimos.

Una chimenea clásica es demandante en cuanto a su funcionamiento y mantenimiento, al punto en que se puede convertir en un problema de seguridad si no se hace la limpieza adecuada.

Con las chimeneas tradicionales existe riesgo de quemadura, además generan residuos y requieren de instalaciones complejas. Por su parte, una chimenea falsa requiere lo mínimo para instalarse y si mantenimiento consiste en limpiar la superficie y poco más.

Qué tipo de chimeneas falsas existen

Más allá de la tecnología con la que se reproduzcan las llamas, las chimeneas se pueden clasificar según el tipo de instalación que requiera.

Así, una chimenea falsa puede ser de pared, móvil, empotrada y para instalar. La diferencia de la chimenea de pared y la que es para instalar es la construcción de la pieza. Una chimenea de pared está pensada para ser un mueble con múltiples usos, mientras que las chimeneas para instalar se sobreponen en donde debería estar la chimenea original, pero sin necesidad de obras.

La chimenea móvil puede ser cambiada de lugar, pues no se instala en ninguna pared y la de empotrar es la más cercanas a una chimenea clásica.

5 razones para elegir una chimenea falsa en vez de una clásica

Si bien una chimenea clásica es elegante y evoca recuerdo, solo las que tienen una de esas chimeneas saben el trabajo que hay detrás. Y sí, en algunos casos y para algunas personas, el sacrificio valga la pena y el mantenimiento de la chimenea sea algo que disfruten, pero para el resto de nosotros, los que vivimos en una gran ciudad, con horarios muy exigentes y que queremos disfrutar del confort sin mucho esfuerzo, una chimenea clásica no es una opción viable.

Las chimeneas falsas nos han ofrecido una gran opción y la hemos sabido aprovechar. Hoy con llamas generadas por LED disfrutamos del mismo ambiente que nos ofrece una chimenea clásica, pero con una comodidad, para muchos, impensable.

Veamos 5 razones puntuales por la que una chimenea falsa es mejor opción que una chimenea clásica, incluso para lo que ya tienen una.

Mayor control sobre la estética

Si bien, la estética de una chimenea clásica es orgánica, no necesariamente es eso lo que queremos para nuestros espacios.

Las chimeneas falsas nos dan una estética más vanguardista y cuidada, lo que repercute en el logro del ambiente que deseamos. Asimismo, con una chimenea falsa tenemos la opción de cambiar de tamaños y de formas sin que eso requiera un gran trabajo.

El poder sobre la estética no se limita al espacio que ocupa, sino al juego que dan las llamas. En una chimenea clásica, arderá la llama del tamaño y color que decida el ambiente y dependerá de lo que se esté quemando, mientras que en una chimenea falsa se puede controlar el color y la intensidad de la llama, lo que, una vez más, nos da la libertad sobre la atmósfera que queremos crear.

Olvídate de limpiar

La diferencia del mantenimiento entre una chimenea falsa y una clásica es abismal. Con la chimenea falsa no solo te ahorras tener que ir a buscar la madera que quemarás, sino que luego de ser usada, no necesitarás limpiar las cenizas y otros residuos.

El uso de una chimenea falsa es extremadamente cómodo y no pierdes la funcionalidad de la emisión de calor.

Consumo de energía eficiente

En una chimenea clásica, si bien, no se consume electricidad, si hay energía asociada a la generación de calor. Este es un proceso, por demás, ineficiente, pues al estar descubierto, se pierde mucho calor, asimismo, no se puede controlar la temperatura.

Por su lado, una chimenea falsa es capaz de ser programada para que emita el calor que necesitamos y solo cuando lo necesitamos. Es decir, no necesitas encender la calefacción para que las llamas funcionen. Si programas bien el uso de la calefacción de una chimenea falsa y lo limitas al espacio donde estás, por el tiempo que vas a estar allí, estás consumiendo lo justo.

Amable con el ambiente

El proceso de combustión de la madera puede parecer inofensivo, pero la verdad es que, la quema de material orgánico deja como residuo dióxido de Carbono, agua y monóxido de Carbono si solo se quemara un combustible compuesto de Hidrógeno y Carbono. Un trozo de madera es más complejo que eso y, por lo tanto, su combustión envía al ambiente otros gases contaminantes, eso por no mencionar que la tala indiscriminada puede causar desequilibrio ambiental.

Las chimeneas falsas, por su parte, funcionan con electricidad, y, gracias al uso de fuentes limpias de generación de electricidad, podemos tener un equipo cuya huella de Carbono sea muy baja.

Flexibilidad en la instalación

Como mencionábamos anteriormente, en el caso de Chemin’arte, se comercializan distintos modelos que no te tomarán más que unas pocas horas, incluso minutos, para tener tu chimenea lista y funcionando.

Las chimeneas que más toman tiempo son las que se empotran, pero ni siquiera es por la chimenea propiamente dicho, sino por las obras asociadas a la estética de la pared en donde se instalará.

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